Miércoles , 20 marzo 2019
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Proceso de reciclado

Dentro de la Planta de Tratamiento se llevan a cabo una serie de operaciones conducentes al aprovechamiento máximo de los materiales contenidos en los RCDs. Tales operaciones son:

1.- Recepción del material bruto.

2.- Separación de Residuos Orgánicos y Peligrosos (y su entrega a gestores autorizados).

3.-Almacenamiento de tierras de excavación aptas para usos posteriores.

4.- Separación de voluminosos (muebles, puertas, ventanas, etc.).

5.- Separación de maderas, plásticos, cartones y férricos. Almacenamiento y acopio para su entrega a gestores autorizados y especializados en su reciclado.

6.- Tratamiento del material pétreo apto para el reciclado: cribado, limpieza, molienda y clasificación, disposición de los distintas tipologías de áridos reciclados, y sus eventuales mezclas, con vistas a su empleo en diferentes tipos de obras, infraestructuras o procesos (prefabricados, hormigones, etc..).

7.- Eliminación controlada de los inertes tratados no aptos para el reciclado.. Estas actividades se agrupan en los siguientes procesos:

1.- Recepción y control de los residuos de construcción y demolición.

A su llegada a la Planta de Tratamiento, los vehículos que realizan el transporte de RCDs, así como los que salen de la misma con subproductos, o productos reciclados, son sometidos a pesaje en báscula y cubicación.

Con un programa informático de gestión, creado al efecto, se recoge la cantidad, naturaleza, procedencia, y productor de cada transporte de residuos que ingresa a la Planta de Tratamiento. Asimismo, se registran los distintos subproductos y áridos reciclados que salen de las instalaciones indicando su destino, receptor, obra en que son empleados, etc..

El programa almacena todos los parámetros en una base de datos, a través de la cual es posible elaborar cuantos informes se crean necesarios: informes relativos a las distintas tipologías de materiales que ingresan en la planta, volumen de RCDs generados en una obra concreta, cantidad de RCDs entregados por un determinado transportista en un periodo de tiempo, etc..

2.- Clasificación y Triaje.

Tras el pesado y control, el material de entrada es inspeccionado por un operario, quién indicará al transportista el lugar o acopio en que se ha de disponer el mismo,en función de su naturaleza, grado de mezcla, contaminación con elementos extraños, etc.. los RCDs, son sometidos a procesos de tratamiento diferentes, siendo por ello necesario que estén dispuestos en distintos acopios.
El triaje o separación primario constituye una operación común a todos los RCDs.

Así, tras la descarga de los residuos en el acopio correspondiente, se procede, de manera manual, y en determinados casos con apoyo mecánico, a la separación de elementos de diversa naturaleza y composición, con frecuencia de características distintas a la propia de los escombros. Por ello, en esta fase se separan materiales y elementos tan diversos como: compuestos de naturaleza orgánica (con frecuencia llegan bolsas de basura en los contenedores de escombros), residuos o envases que tienen naturaleza de residuos peligrosos (latas de disolventes, pinturas, trozos o placas de fibrocementos, etc..), elementos voluminosos (electrodomésticos, muebles y enseres varios, puertas, ventanas, rejas, etc.), neumáticos, vigas de madera o metálicas, etc…

Los materiales separados en este triaje primario son depositados en trojes, contenedores o acopios adecuados con vistas a su entrega a gestores o recicladores autorizados.

Una vez efectuado ese triaje primario, los distintos acopios de RCDs quedan listos para la siguiente fase de tratamiento.
Un caso excepcional lo constituyen las tierras limpias de excavación, las cuales se depositan en un acopio diferenciado con vistas a su posterior empleo, en: rellenos, jardinería, recuperación paisajística, restauración de taludes, etc..

3.- Triaje secundario.

Una vez efectuado el triaje primario en los distintos acopios, los RCDs son sometidos a un proceso de triaje y clasificación secundarios, cuya finalidad es limpiar los compuestos pétreos con vistas a la obtención de áridos y zahorras reciclados, que cumplan los estándares de calidad exigibles a su uso en diferentes aplicaciones. Consta de un tromel y de una caseta de selección dispuestos en línea.

El tromel dispone de un alimentador vibrante, con una luz de paso de en el que se eliminan los materiales más gruesos. El alimentador incorpora los materiales a un tambor giratorio conformado por un conjunto de cribas circulares, intercambiables en función de la granulometría deseada en los materiales de salida.

Los materiales más gruesos son conducidos a una caseta de selección manual, en la cual una serie de operarios separan los trozos de yesos, maderas, plásticos, y todos aquellos materiales que no sean hormigones, piedras o elementos cerámicos, los cuales son dispuestos en contenedores que se sitúan debajo de esta caseta para su posterior reciclado o eliminación. Una cinta mecánica conduce estos elementos hasta el acopio correspondiente.

Acoplada a la línea existe un electroimán, cuya finalidad es la separación de elementos metálicos (restos de ferrallas básicamente).

4.- Molienda, cribado y clasificación de áridos.

Una vez se han obtenido materiales limpios (sin maderas, yesos, textiles, plásticos, etc..), se procede a la trituración de los mismos, mediante una machacadora y un molino, y posteriormente se realiza el cribado para su clasificación.

Entre la machacadora y el molino se incorpora un electroimán para eliminar los férricos que pudieran haber llegado a esta fase.

Durante todo el proceso ya descrito se van obteniendo los distintos materiales reciclados que son dispuestos en los correspondientes acopios para su posterior carga y venta directa. Estos materiales y las oportunas mezclas de los mismos encuentran multitud de aplicaciones: drenajes, pavimentaciones, ejecución de caminos rurales y forestales, sub-bases y bases de carreteras, construcción de carriles-bici, elaboración de hormigones, elaboración de prefabricados de hormigón, etc..

5.- Eliminación de materiales de rechazo no aptos para el reciclado.

Mezclada entre los RCDs existe una fracción de materiales que no ofrece posibilidad alguna de reciclaje o reutilización. Estos materiales han de ser separados en los procesos de triaje, pues en caso contrario producirían una contaminación del resto de materiales inutilizándolos para su reciclado.

Entre estos materiales destacan todos aquellos agregados a base de yeso, cal o cemento y que incorporan materiales de diversa composición: pétreos, cerámicos, plásticos, madera, etc..

Restos de aislamientos de carácter no peligroso, trozos de diversos plásticos no reciclables debido a su suciedad (con restos de yeso o de cemento), mezclas de tierra, cal y yeso de determinados obras de derribo de edificaciones muy antiguas y otros materiales inertes y no reciclables han de ser eliminados con las debidas garantías medioambientales.

Disponemos de una zona anexa a las instalaciones de reciclado que ha sido adecuadamente acondicionada para el depósito de todos estos materiales no reciclables.

Con un sistema de explotación a base de celdas independiente, que una vez rellenas se van restaurando, se garantiza la eliminación de todos estos materiales no recuperables, con un mínimo impacto, que en todo caso es muy limitado y de carácter temporal (el tiempo que cada celda tarda en ser rellenada).